Tu cuenta
Tu foto, la hora y el orden de las fechas que lees, tu contraseña y los equipos a los que no se les pide un código.
Tu foto y tu nombre#
Ambas aparecen junto a todo lo que cambias: en la lista del equipo y en el historial de quién hizo qué. Una foto compensa los treinta segundos en una cuenta en la que trabaja más de una persona: una fila que dice un nombre se lee, una fila con una cara se reconoce.
Tu dirección de acceso se muestra aquí, pero la cambia un administrador, a propósito. Es donde se envían tu código y cualquier enlace para restablecer la contraseña, así que una errata ahí no es una molestia: es una cuenta en la que nadie puede entrar.
La hora y el orden de las fechas#
Si no tocas nada, ambas siguen la región a la que pertenece tu idioma: una interfaz en inglés en un navegador británico ya escribe 14:30 y 15/09/2026, y una estadounidense escribe 2:30 pm y 09/15/2026. Ajusta cualquiera de las dos y te seguirá a ti: en todas las páginas, y en este navegador y en el siguiente.
09/15 frente a 15/09, que es la que la gente lee mal de verdad. Una fecha escrita «15 de septiembre de 2026» ya es inequívoca, y se deja en el orden que le da el idioma.El idioma, y lo que te interrumpe#
El idioma de la interfaz está en esta página, y cambia en cuanto lo eliges: el menú de la parte superior de cada página ajusta lo mismo. Además queda guardado en tu cuenta, para que el correo llegue en el mismo idioma: una invitación o un aviso de facturación se escribe en un servidor donde tu navegador no está presente para que le pregunten.
Los interruptores de notificaciones están aquí también, y son lo único de esta página que pertenece al equipo y no a ti: la misma cuenta en la trastienda no puede hacer que esa pantalla pite toda la noche. Así lo dicen, surten efecto en cuanto los accionas en lugar de esperar a Guardar, y son los mismos interruptores que hay al final del centro de notificaciones: un ajuste, dos sitios desde los que llegar a él. Notificaciones explica qué queda registrado y qué solo aparece un momento.
Cambiar tu contraseña#
Se te pide la actual además de la nueva. Una sesión puede ser un portátil del que alguien se ha alejado, y lo único que no debe ser posible desde una pantalla sin vigilancia es dejar a su dueño fuera de su propia cuenta.
Dispositivos recordados#
Al iniciar sesión se pide un código de seis dígitos, salvo que este navegador haya estado aquí en las últimas 48 horas. Los que están dentro de esa ventana aparecen en una lista, con cuándo se confió en cada uno y cuándo caduca. Iniciar sesión con seguridad cuenta por qué existe el segundo paso.
Olvidarlos todos hace lo que dice, y a propósito no ofrece forma de quitar uno solo. Quien quiere esto lo quiere porque ya no reconoce la lista: elegir filas de ahí es una decisión que no está en condiciones de tomar.